
La Iglesia Católica, así como otras religiones, es siempre punto de intersección de mil y una opiniones encontradas. ¿Ciencia o religión? ¿Existe el fin de los tiempos? ¿Jesús tuvo descendencia? Como estas preguntas, existe una lista interminable de dudas y críticas tajantes dirigidas a la fe con mayor presencia a nivel mundial.
Yo debo confesar que estoy totalmente de acuerdo con muchas de las bases de la religión católica, sobre todo con el mandamiento principal que debería guiar a todo cristiano: el amor al prójimo. Es más se podría decir incluso que los valores católicos son los pilares fundamentales de los derechos humanos, con los cuales obviamente no objeto en absoluto.
Pero si bien creo en muchos de los puntos centrales de la fe mencionada, tengo muchos puntos sobre los cuales me quedan dudas. A continuación presento algunas, que quizá puedan ser las mismas de usted o en el caso contrario, los invito a usar la razón para pensar un poco sobre la fe.
Siempre nos hablan de un “Dios omnipotente”, pero esta omnipotencia, ¿es realmente una realidad? Según la RAE, es un poder omnímodo que solo se le atribuye a Dios. Pero pensemos un poco y veremos que esta “omnipotencia” está alejada de la realidad. La omnipotencia implicaría que Dios tiene un control total del mundo, pero con solo encender la televisión podemos ver que este control del mundo es totalmente lo contrario, un caos: Genocidios mundiales, dictadores, miles de asesinatos al año, etc. Este caos se debe a que Dios cedió su omnipotencia al darnos la libertad a todos los seres humanos. El problema fue que Dios no previó que muchos de nosotros confundiríamos la libertad con el libre albedrío. Esta libertad desenfrenada es la mayor causa de la desdicha mundial, pero no toda.
La otra parte de la desdicha no fundamentada en la libertad total el ser humano, se debe a otro factor que me hace dudar mucho sobre si considerarme o no un católico. ¿Qué sucede con los desastres naturales que nada tienen que ver con el don de la libertad? ¿Por qué Dios al crear “el mundo perfecto” inventó el terremoto, el tsunami y otros destructores del mundo? Siempre hemos escuchado que Dios es cien por ciento amor por la humanidad, pero entonces por qué nos castiga día a día de una manera tan brutal. Seguro muchos criticarían mi punto de vista fundamentando que los desastres naturales son culpa también de la libertad del ser humano. Tal vez la contaminación ocasionada por el ser humano cause desastres como los huracanes, los deshielos, el calentamiento global y otras consecuencias directas de la polución acelerada de estos dos últimos siglos. Hasta ese punto, estoy totalmente de acuerdo, pero, ¿qué sucede con los terremotos y los volcanes por ejemplo? Si bien el calentamiento global es nuestra culpa, este no tiene absolutamente ninguna relación científica con los movimientos de las placas tectónicas y mucho menos de la actividad del núcleo terráqueo. Según la fe cristiana, el único responsable podría ser Dios. Cómo un Dios perfecto y amoroso al cien por ciento podría cometer un error tan grande de crear mega volcanes, como el de Yellowstone, o generar los más poderosos terremotos como único método para reacomodar las placas tectónicas. ¿Es Dios realmente infalible y bueno? Si es así, alguien me podría por favor aclarar el porqué de estos desastres.
Otras cuestiones que no me dejan sentirme totalmente cristiano son los simbolismos, la jerarquía y el machismo católicos. ¿Por qué debemos seguir un protocolo y una serie de intermediarios para poder tener una charla con Dios representado en Jesús quien supuestamente es un hermano con el que podemos contar siempre? ¿Por qué debo contarle mi vida privada a un total extraño para conseguir el perdón divino? ¿Qué derecho tiene un mortal para excomulgar a alguien de la fe católica? ¿Todos los simbolismos de los sacramentos son realmente necesarios para ser un cristiano verdadero? ¿Por qué ser varón es un requisito para pertenecer a la élite católica? ¿Por qué existe una élite católica?
Dejo todas estas preguntas como final abierto de este texto, para motivar la reflexión y tal vez encontrar a alguien que me pueda absolver mis dudas de manera imparcial y fundamentada. Para terminar quisiera recalcar nuevamente que es primordial racionalizar y pensar la fe. Les dejo también una frase de Albert Einstein que me gustó mucho:
“El hombre encuentra a Dios detrás de cada puerta que la ciencia logra abrir”
Antes de Cristo, existió Grecia. Antes de Cristo, existieron muchas culturas que trataron de darle una explicación a su existencia. Zeus, Júpiter, Wiracocha, todos dioses creados por el miedo a lo desconocido. El cielo y sus integrantes no serían nada más que una invención de la gente. Personas que piden a gritos que les expliquen las cosas inexplicables. Me dirán: Entonces, ¿quién es el creador máximo? y si no hubo, ¿como pudo crearse por sí sola toda la maravillosa simetría de la naturaleza?. No tengo ni idea.
Tal vez el universo siempre ha estado presente, es decir, sin comienzo. Puede ser factible esta idea, ya que el concepto de comienzo y fin lo hemos creado nosotros. El tiempo ha sido creación nuestra. Quizá para sentirnos ubicados en un mundo el cual, para nosotros, sí tiene fin.
Al final, la única verdad será la nuestra. Creamos en lo que creamos, en el desenlace, todos moriremos en la misma situación. Pobres, ricos, católicos, musulmanes les deparará un mismo futuro a la hora de la hora. Me gusta pensar que la vida no acaba, porque si a algo le tengo miedo es a la muerte.
Otro de nosotros comenta:
Si existe o no, yo creo que al menos no como la imagen de un viejito barbón con una túnica blanca y un triangulo sobre su cabeza. Creo que todo es una red, cada uno esta conectado con el otro: Si el sol desapareciese, los árboles lo harían, con ellos las plantas, de ahí los animales y finalmente nosotros. Todo es una red muy grande, a escala universal ( y con universal me refiero hasta donde nuestras mentes no pueden comprender). Lo que inicio esa chispa, lo que dio comienzo a esa gran red, eso (si quieres) es Dios.
El objetivo en la vida del hombre es ser feliz, si un Dios, dos dioses o no tenerlo te ayuda a serlo: Bienvenido seas.


