sábado, 19 de junio de 2010

Inexistencialismo



Qué dilema!


Para que vivo?

Para que vivimos?


Se dice que

vivimos para la futura

generación

Impidiendo la fractura

de nuestra fundación


Se dice que nacemos

con un destino


Nos implantan

convenciones sociales,

reglas de ortografía.


Nos murmuran muy despacito:

“no robes... no mates...,

que DIOS existe”


Vemos con asombro

el universo, cuestionándolo

en cada verso


Se dice que

vivimos para socorrer

el destino de

la “raza” humana.


Se dice que hay

que estudiar y trabajar.


Tantos! Libros escritos...

tantos! Descubrimientos

tantas! Querellas...


Ni ellos ni ellas...


Una tristeza increíble

pensar como un

fatalista o, mejor aun, un realista.


Hay que lidiar

frecuentemente

con sentimientos que

llevarían hasta

al más temerario

al suicidio.


Al más valiente

a volverse un demente

Y hasta al más imbécil

a detenerse y pensarla.


Me encantaría vivir

la vida sin preguntarme

¿para que si al final moriré y

mis hijos morirán y mis nietos morirán?


para que molestarse

en poner una coma!


Para que molestarse

en escribir!


Para que regocijarse

con una canción!


Se dan cuenta...


Entras en una

profunda depresión


para que hacemos tanta huevada

si al final

no va a servir ni en cuentos de hada.


Me da una pena

pensar así...

Quita, ciertamente,

las ganas de seguir viviendo.


No queda nada más

que vivirla

Cuestionándola sí, pero no aborreciéndola.


Es cierto ella discrimina y no nos da a todos una hermosa madre, un estupendo padre,una linda hermana: una familia.

Pero es necesario amarla y agradecerle el hecho del que estemos acá escribiendo o leyendo esto.

Agradecer que nos haya puesto en bandeja todo. Otra cosa es no hacerlo.

Porque si en verdad queremos algo, hay que hacer un esfuerzo, porque en este mundo no existen los dotados, no existen los suertudos.

Existen las personas que se esforzaron y lo lograron a pesar de las limitaciones que a veces nos son injustas. Ese es el que vale! Pero eso sí, si no cuestionamos nuestra existencia nuestra vida no tendrá valor alguno y seremos una mas de las 6 706 993 152 de personas. Creer es poder.


Uno de nosotros deja que del alma caiga un verso:

¿Para qué haces eso? No lo sé, papá. Simplemente es importante para mí.

Y es que cuando me decidí a gritar, me di cuenta que en mi ya no entraba ruido alguno. En silencio mi cuerpo había callado, muerto.

Uno de nosotros presenta su ley de vida:

La suerte no es una coincidencia, es la conjunción de mis habilidades y la coyuntura o situación en la que uno se encuentre; entonces la vida es también, para mí, la conjunción entre situaciones determinadas, personas (que designo o no), emociones, finalidades, sentimientos, dogmas, ideas, prejuicios, etc, etc, etc.

Hasta donde uno puede determinar las reglas del juego es que encontramos nuestras limitaciones. La existencia, sea lo que sea, es, y como tal queda disfrutar, pero sobre todo (y superando las barras de la muerte) trascender.

1 comentario:

  1. pff, me ha encantado la pagina, buena filosofia.
    Un saludo.

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