domingo, 22 de agosto de 2010

Hagamos clik



El pasado viernes tuvo lugar un hecho memorable para la historia de latinoamérica: Larissa Riquelme ya tiene novio. Así que dejemos de lado el onanismo para dedicarnos un poco a pensar. Y es que el pasado viernes, también, se llevó a cabo el primer debate presidencial online en Brasil.

Sin la presión de los cortes comerciales, el debate se desarrolló por un aproximado de dos horas y media. El público podía participar con preguntas y los candidatos responderlas o esquivarlas (pueden leer un poco más en la columna de Sifuentes).

La pregunta salta a la mesa ¿estamos preparados para algo parecido? Personalmente creo que no. Más aún, podría hacer una comparación de nuestro país y el internet, con un niño que coge una cámara sin saber qué es. ¿Estamos listos para incertarnos en el mundo del internet?

Si bien es cieto que Internet va modificando y configurando nuestra vida, nuestra sociedad (léase el libro de Derribando Muros que editó El Comercio) es posible, casi certero, que no nos damos cuenta de la magnitud. Si eres padre, ¿entiendes lo que escriben tus hijos en el messenger? Si eres hijo, ¿te has puesto a pensar que eres capaz de tener varias ventanas abiertas a la vez sin confundirte?

Tener fans no significa tener votos asegurados en la campañana, señores candidatos. Internet rompe fronteras, ya no hay unos pocos que producen y otros que consumen. Esta barrera ya se rompió y esto nos muestra un mundo más horizontal, donde hasta unos cuatro jóvenes que no tienen nada más que hacer gastan su tiempo escribiendo tonerías frente a una pantalla.

¿Qué debemos hacer? Pues, primero, aceptar el cambio; no tener miedo a modificar el modus vivendi. Segundo, informarse: leán análisis sociales, antropológicos, neurológicos, yo que sé, pero lean. Tercero, sumerganse: les aseguro que es un mundo maravilloso, de aventura y con muchas posibilidades.

Bonus Track: Un video dedicado a todos los que decimos: "Otra vez lunes..."





Uno de nosotros opina:

¿Se han preguntado qué sería de nuestra vida sin el internet? Las reuniones sociales tendrían que hacerse por el teléfono y las invitaciones serían personales o por correo. Realmente a mí me daría mucha flojera ir a una casa a avisar que hay "reu en mi jato". Bueno... Tenía que decir eso.

El cambio no lo sentimos mucho: somos jóvenes y el cambio forma parte de nuestra idiosincracia. Asimismo, formamos parte de una generación sin límites, una generación preparada para cualquier tipo de giro en la vida. Por ello, no somos conscientes de la relevancia del internet en nuestras vidas. Su uso va más allá de lo que nos podemos imaginar, desde encontrarse por pura casualidad un Blog de dudosa reputación con jóvenes animados por ser el origen del cambio más grande en el mundo(sí seguro), hasta cuatro jóvenes "WEBBEROS" que encontraron en el internet una forma de desquitarse con el mundo y lo publican sin posibilidad a la censura que muchas veces no la valoramos.

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