
Cuando comenzamos esto, hace no mucho, creímos importante el revalorar el sentido crítico; es decir, en palabras sencillas, dudar. Así es. Dudar de lo que te dicen, preguntarte: “¿Será cierto eso?”, investigar un poco y dar una opinión al respecto.
Pues, hoy día, les tengo un cuento sobre el sentido crítico que me gustaría compartir. Este se titula: “La fábula del alcalde y el Metropolitano”
Hace mucho tiempo, un alcalde con gorrita amarilla y una sonrisa peculiar prometía que en un año revolucionaría el transporte en el Perú, construyendo un nuevo medio de transporte en menos de un año. “¡Oh maravilla!”, pensó Juan, “ha llegado un Mockus peruano”.
Pasó algún tiempo y Juan estaba ansioso de poder probar el nuevo medio de transporte, recorrer todo Lima. ¡Llegaría muy rápido a Barranco y ya no tendría que vivir fastidiado por el tráfico que causaban la gran cantidad de micros! Sin embargo, el día provisto para la inauguración, Juan no vio nada.
A los días salió el alcalde con gorrita amarilla y su sonrisa peculiar a dar disculpas, algunas excusas y una nueva fecha de inauguración. Juan, que creía en todo lo que veía, creyó en sus palabras y decidió seguir esperando: De todas maneras, valía la pena.
Pues, nuestro amigo Juan esperó un año más, dos años más, tres, cuatro y cinco. Y cada vez creía en las excusas que el alcalde con gorrita amarilla y su sonrisa peculiar daban. Juan espero en marzo y en abril del último año, se creyó que era razonable que el precio hubiera subido un poquito (el 100%) y que los ocho accidentes registrados habían sido culpa de los peatones malos. Creyó en todo lo que el alcalde con gorrita amarilla y su sonrisa peculiar decía.
Después de bastante tiempo, Juan se sintió desilusionado. “Si solo hubiera tenido un poco de sentido crítico”, se lamentó Juan. Y triste, nuestro amigo se fue a la av. Aviación a ver si ya habían terminado el Tren Eléctrico.
¿Hasta cuándo vamos a esperar? O, lo que es peor ¿Hasta cuándo vamos a seguir creyendo en todo lo que nos dicen?
Pensemos para que no, disculpen por el improperio, nos metan el dedo.
Uno de nosotros comenta:
a no a mi nadie me mete el dedo
ResponderEliminarjajajxd, digo, basta ya mentiras
elmetropolitano en si es una buena idea, osea en teroria y en papelito se ve bonito
pero en la practica , pucha, osea no es la gran cosa, no tiene logica , porque probar algo que aun no se va a usar, osea y emcina ya hai gnte atropellda por su propia cukpa o o por culapa del metropolitano, osea si es un carro o autobus tan pesado deberia ir mas lentom, ya que no puede frenar con la misma velocidad de un auto normal,
y emcima no tienen nisiquiera un regimen para rclutar conductores capaces, como ese que tenia 20 papeles, (corrijanme si me equivoco), osea se supone que los conductores del metropolitano , deben ser impecables en cuanto a su brevete, o¿ el alcalde se subiria a un auto conducido por un hombre que tiene 20 papeletas exponiendo su vidaÇ?
m....
Hye mis amigos, buen post!!!
los sigo!!!
Bueno yo nunca me he subido al metropolitano, pero si escuche ese anuncio en la radio q dice q los accidentes son culpa de las personas accidentadas... osea brother!! esa no se la cree ni la vieja del alcalde!!! x Dios.... a mi con vainas en vdd me dio tanta colera la hipocresia de estos politicos q lo unico q kieren es ganar plata
ResponderEliminarash!! frustración total
saludos!
Alexis: Ni a nosotros no los meterán.
ResponderEliminarLamentablemente, te equivocas, el conductor tiene 90 papeletas. Sí, así es, 90.
MixiFabi: Ni nuestras viejas se la creen. Aunque, créeme, muchos si se la creen. Por eso la razón de este blog.
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